Mario Eduardo Navarro

Apuntes

  • Panes y flores: un encuentro con la cultura texcocana

    Panes y flores: un encuentro con la cultura texcocana. Cuando Miguel de León Portilla publicó en 1980 su libro Toltecáyotl (Toltequidad) declaró que tenía como propósito “hurgar en aspectos sobresalientes de la cultura…”  Ese erudito investigador se asomaba entre las culturas antiguas de nuestro México en busca del significado de la sabiduría. Sabiduría y pasado quisiera entenderlos también…

  • Honrando a los Próceres que marcaron el camino de México

    HONRAR A LOS PRÓCERES Mi paso por el Palacio de Justicia de Toluca me permitió advertir un sinnúmero de maravillas en ese histórico sitio. Hoy, en momentos de mayor serenidad y disfrutando de las reflexiones, resulta importante el reencuentro con la historia. La lectura de aplicados articulistas que escarban en la historia mexiquense, nos conduce…

  • Libertad, Igualdad y Fraternidad, tres palabras que llevan voz y fuerza de mujer.

    Libertad, Igualdad y Fraternidad, tres palabras que llevan voz y fuerza de mujer. En la historia de la justicia social, comúnmente nos referimos al lema: “Libertad, Igualdad y Fraternidad” en el marco de las revueltas populares, sino es que de las revoluciones y ni que decir como apotegma de la Revolución Francesa, la universal por…

  • La unidad imaginaria

    Mientras viví con mi hermano Horacio en su apartamento de Atzcapotzalco en la Ciudad de México, tuve la oportunidad de profanar la medianía de su biblioteca personal, sin embargo, la calidad de letras acumulada ahí, hablaba muy bien de la personalidad de mi benefactor. Entre los oropeles de aquellas letras reunidas, encontré un libro alucinante…

  • Apunte de entre siglos

    13 de octubre de 2024 Cuando otra aeronave impactó contra la segunda de las Torres Gemelas en Nueva York aquel 11 de septiembre de 2001, supimos entonces que el mundo cambiaba para siempre; los atentados fueron el presagio de un despertar diferente. Los principales testigos conscientes de aquel episodio de incredulidad, éramos los hijos del…